Justicia con Raíces en el Servicio

Gloria Marin llegó a Los Ángeles en 1980, siendo una niña, después de que su familia huyera de la guerra civil en Nicaragua. Llegaron con muy poco y no hablaban inglés. Sin embargo, con una profunda fe en la promesa y las oportunidades de este País, sus padres buscaron libertad y oportunidades para sus hijos. Esa travesía moldeó la vida de Gloria y su compromiso con el servicio público.
Antes de ser fiscal, Gloria trabajó durante ocho años directamente con víctimas del crimen. Como Representante de Servicios a Víctimas, ayudó a sobrevivientes de violencia doméstica y abuso sexual infantil a navegar el sistema de justicia durante algunos de los momentos más difíciles de sus vidas. Mientras realizaba ese trabajo de tiempo completo, asistía a la Facultad de Derecho de Loyola por la noche y ayudaba a mantener a su familia.
En 2005, Gloria se unió a la Oficina del Fiscal del Distrito del Condado de Los Ángeles. Por más de dos décadas, ha procesado casos graves de delitos mayores y ha llevado más de noventa juicios con jurado hasta el veredicto. Pasó seis años en la División de Delitos Sexuales manejando casos complejos y delicados de agresión sexual y crímenes contra menores, un trabajo que exige dedicación, juicio cuidadoso y empatía con las víctimas más vulnerables.
Su liderazgo y experiencia le valieron funciones clave dentro de la Oficina. Gloria se desempeñó como abogada formadora, ayudando a preparar a la próxima generación de fiscales y asegurando que los casos se manejen con profesionalismo e integridad. En 2021, fue ascendida a Subjefa a Cargo de la División Juvenil de Inglewood. Actualmente se desempeña como Subjefa a cargo de la División de Confiscación de Bienes, donde supervisa a un equipo de abogados y ayuda a guiar decisiones legales importantes que afectan a la comunidad.
Gloria también es una sobreviviente de cáncer. Esa experiencia fortaleció su determinación y profundizó su aprecio por la perseverancia y la comunidad.
Si es elegida, Gloria se convertiría en la primera jueza nicaragüense-americana en la historia de la Corte Superior de Los Ángeles.
Gloria Marin se postula para jueza con el fin de llevar experiencia, integridad y un juicio firme al estrado, y servirá a la gente del Condado de Los Ángeles con imparcialidad, transparencia y compasión.